martes, 15 de abril de 2025

Carta No 16

¿Sabe que siento bolita?
Siento que la piel se me vuelve gruesa, siento que cada día que paso sin usted, sin Jez y también un poco o un mucho.... Cada día que paso sin mi... se añade una capa, que a paso lento pero seguro se ha convertido en un caparazón, en el que cada vez traspasan menos cosas.
Y yo aún no decido si celebrarlo o lamentarlo. Las balas ya casi no me tocan, pero tampoco se filtran los rayos de luz ni las caricias sutiles.
Ya cada vez me importan menos cosas, menos personas. Me ha invadido una curiosa paz, no por ausencia de turbulencias si no más bien como por cansancio, por desgano, por falta de ganas de seguir peleando.... Una curiosa calma en la que ya casi todo da igual.
Solo mis afectos cercanos escapan a estas sensaciones. Por lo demás que pase lo que tenga que pasar, que se vaya quien se tenga que ir, que se quede quien realmente se quiera quedar, que todo fluya, como le de su caraja gana.
No sé si es que estoy envejeciendo o madurando o estoy tan deprimida que mi gasto de energía es cada vez más austero, pero ya son tan pocas las batallas que me apetece pelear, tan pocas las guerras que se me antojan dignas de si quiera ser iniciadas.
Tengo una necesidad casi fisiológica de sencillez, de tranquilidad, de soltar, de descansar, de encontrar confort, belleza, calma y silencio.
Me he vuelto silenciosa bolita.
Y es parte de lo mismo.
Ya no es un mutismo impuesto, por miedo o por cobardía.
Es solo que ya no quiero desperdiciar mis palabras en oídos sordos, ya no quiero esforzarme por explicar lo que no quiere ser entendido, por qué ya no importa probar mis argumentos ni convencer a nadie de nada....por qué la ausencia de ruido se ha vuelto un refugio, por qué lo único que deseo escuchar a estas alturas de mi vida son historias, canciones y las vocecitas de mis niños, y si por ahí alguien tiene algo amable o interesante o amoroso que decir también es bienvenido.
Pero las quejas, las críticas, las mentiras, las palabras arrogantes, egoístas, los mensajes cargados de odio, los vitores a lo que ni si quiera debería ser nombrado.... Todo eso ya no lo tolero. Siento que se contagia y lo quiero evitar como la peste que me parece que es.

En fin bolita.
Sabe que me pasa también?
Que entre más tiempo pasa más se apodera de mi una melancolía profunda, por todo lo que se fue y ya no volverá.
Sus historias, su presencia, su amor, la sensación de ser querida y aceptada de manera incondicional. Eso no lo he vuelto a encontrar en ninguna persona....y entre más días, meses y años se suman, esa añoranza se arraiga más firme, más propia, cada vez se vuelve más parte de mí. Me acompaña como una sombra que se asoma con descaro, en las tardes que lucen como un paisaje sepia, esas que parecen una pintura de tan inmóviles, de tan quietas, de tan calladas, entre los eucaliptos y los cerros que me rodean. En esas melodías, en esas frases, en esos recuerdos que vuelven a cada rato y que por momentos transforman mi corazón en un pozo profundo, dónde la nostalgia es tanta y tan honda que se antoja infinita.
Y sí.
Sí que debe ser que envejezco a trote de avestruz por qué también me ha dado por rumiar mis épocas de juventud, de adolescencia. No sé si los años bañan de luz dorada e idealizan épocas pasadas, pero aquí me tiene, simpatizando de lo lindo con la adolescente que un día fui, admirando a la chica delgada que un día hábito en mi ahora nada esbelto cuerpo. Celebrando hasta las torpezas y los despistes de la veinteañera que alguna vez existió con mi nombre y apellido. Aunque a veces me parezca que todo eso pasó hace tanto, en otra vida, en otras vidas.... siglos atras.
De cuando en cuando se atraviesan recuerdos, pensamientos y me sorprendo sonriendo con aire maternal e indulgente a la persona que alguna vez fui. Aunque también debo decir que me gusta mucho la mujer que soy ahora, curiosamente hoy que tantas cosas han dejado de importarme es cuando más fuerte me siento, menos vulnerable.... aunque también más triste.
Abrazo y entiendo como nunca antes mi evolución y cada etapa de mi existencia, con todos sus claroscuros.

Ay bolita!
A veces le lloro.
Siempre la pienso.
Nunca la olvido.
Pero igual la quiero libre, donde quiera que ande.
Ni por un momentito dejaría que mi necesidad de usted la anclará, que nada la ate a mi. Le deseo un vuelo libre y alto, en donde quiera que este ahora. Le envío luz, paz y amor y montones de gratitud.

Nos vemos mi bonita.
No sé si pronto o no tanto.
Pero seguro que nos veremos de nuevo en algún punto del camino. Y a mí esa certeza es lo único que me alivia un poquito el vacío y me permite recuperar el aliento cuando pienso en usted.

La quiero bolita!
Siempre!





sábado, 7 de diciembre de 2024

Carta No 15

¡Ay bolita!

Que ganas de sentarme a llorar acurrucada junto a usted.
Llorar largo y profundo, llorar sin freno, sin luchar por aguantarme, sin apurar el llanto.
Que falta me hace llorar hasta quedarme dormida. Hasta olvidarlo todo.

Esto es feo bolita.
Esto me asusta.
Esto es nuevo para mí.


Estoy muy cansada.
Del cuerpo.
Pero más del alma.

Perdí la ilusión personal por vivir.
Aqui sigo.
Parece que existo.
Me pongo de pie cada día.
No me rindo.
Únicamente y exclusivamente por mis hijos.

Siento la enorme responsabilidad de dejarlos a salvo.
Solo para eso sigo aquí.
Solo eso me impulsa a seguir respirando.

El día que ellos vuelen.
El día que ellos caminen sin necesitarme,
Yo deseo profundamente irme de aquí.
Y descansar.
De verdad estoy muy cansada.

Aún falta mucho para eso y yo solo pido aguantar hasta ese momento.

Ya no quiero seguir bolita.
Si ellos no estuvieran yo ya no estaría aquí.
Me quedé vacía.
Me he traicionado tanto, tantas veces.
Me he sorprendido tolerando cosas que duelen, una y otra vez, por elección propia, que ya ni me reconozco.

No sé quién soy. Ya no lo sé.
Soy incapaz de sentir ilusión, gusto por cualquier otra cosa que no sean mis hijos.
Ya no quiero nada
Ya no sueño con nada
Ya no tengo ganas de luchar por nada más.

Me cuesta tanto ponerme de pie cada día.
Tengo tanta necesidad de llorar, de estar en silencio, quieta e inmóvil hasta extinguirme sin aspavientos ni ceremonias.

Yo que alguna vez estuve enamorada de la vida.
Yo que alguna vez tuve sueños y ganas inmensas de ver y sentir y conocer tantas cosas. Me he convertido en un cascarón hueco, que solo sabe ser mamá.... Bueno y ni eso me sale del todo bien.

Pesa mucho bolita.
La vida me pesa mucho.
Tal vez no por qué sea pesada, si no por qué yo ya no tengo fuerzas.
Ya no quiero.

Se me desordenaron los momentos, se me olvidaron las historias, las canciones se desafinaron y ahora solo rechinan con desagrado, se me extinguieron los atardeceres, se me seco el mar, las letras se me desdibujaron, el cuerpo me engordo, la mirada se fundió, las personas que amo ya no están, incluso las que siguen a mi lado, la vida se torno corta pero repetitiva y pa acabarla de joder hasta el olfato se me fue.

Ya no estoy bolita.
Ya no existo.
Ya no queda nada, más que ruinas que luchan por no acabar de desmoronarse para poder seguir medio sosteniendo lo único que me sigue importando.

Espero que que a usted le vaya mejor.
Espero que usted esté feliz. 
Espero que usted esté a salvo.


Donde quiera que esté su alma, le deseo lo mejor bolita.

Le deseo paz.
Le deseo luz.
Le deseo amor.
Le deseo ilusión.
Le deseo inspiración.








viernes, 15 de diciembre de 2023

Carta no. 14

 La ando buscando bolita.

En esta medianoche la ando buscando.

En esta extraña dimensión cargada de imágenes, palabras y sonidos que se reproducen a velocidad vertiginosa, yo me tomo una pausa....y le escribo...... y la busco en estas letras.

Ya no le pido que vuelva

Ya no me quejo por su ausencia

Ya ni siquiera me peleo con el olvido

Lo único que sigue aquí fuerte, firme y en crecimiento es la gratitud, la necesidad de honrarla y reconocer su valioso legado. Es algo mas profundo ya, no solo es por su amorosa crianza, por su regazo que siempre fue un sitio seguro o por el consuelo y la luz que ofrecía siempre en cualquier época turbulenta. Va mas allá de ese abrazo al corazón y esa caricia al alma que en usted siempre encontré. Ahora también entiendo lo que su preciosa existencia representa en nuestro linaje, intuyo su inmensa fortaleza, sus dolores callados, sus tristezas, la impotencia que debió sentir ante tantas situaciones y que a pesar de todo no le robaron la bondad y la alegría, y eso para mi la vuelve un ser admirable cuya sangre me enorgullezco de portar.


Venga a verme bolita!

En un sueño

En un sabor

En un olor

En un rayito de sol

En un viento travieso

No me olvide que yo no la olvido


¡Cuídeme al pelochas y a mi ama!

¡Cuídeme a mis niños!

Y si le queda un huequito cuídeme también a mi bolita, que ando con unas corazonadas medio raras.


¡La quiero!

¡La quiero un montón.....siempre!

sábado, 5 de febrero de 2022

Carta no. 12

Es cierto bolita.
Lo leí muchas veces, lo escuché otras tantas y la frase no me decia nada. Pero ahora lo entiendo, tristemente lo entiendo.... 
Da miedo, da pánico
Olvidar... 
Yo no quiero olvidar.
Yo no quiero olvidarla.

Se vuelve una amenaza real, por qué la mente ya no tiene espacio, por qué los días pasan y le restan nitidez a los recuerdos, por qué envejecer es inevitable y olvidar se vuelve parte del proceso. Es como un derrumbe lento, callado, casi imperceptible, pero constante, puntual, ineludible.... Implacable. Un derrumbe que de a poco va enterrando lo que tanto nos esforzamos por proteger: esas preciosas memorias, esas vivencias, esas frases, esas miradas, esas sonrisas que desearíamos congelar en el tiempo y que muy a nuestro pesar se desdibujan ante nuestros ojos,  y nos llenan de impotencia y melancolía.
Quien tuviera un seguro contra daños a la memoria, quien pudiera hacer un respaldo fiel de todos los olores, de todos los sabores, de todos los momentos, pero sobretodo de todas las sensaciones entrañables, esas que deseamos inmortalizar con pelos y señales.

Me aferró a los archivos que tienen su nombre en la etiqueta, intento protegerlos de los segundos, de los minutos, de las horas, de los días, de las semanas, de los meses y de los años que sin pausa se van sumando a su "no estar" ... 
Todo esté tiempo ha sido muy doloroso no verla más. No encontrar esa mirada llena de amor y ese abrazo cálido que era el único consuelo seguro e incondicional que he tenido en esta vida. Necesitar su voz y sus historias y solo encontrar silencio.
Pero a pesar de esa tristeza, aún encuentro consuelo en los recuerdos. Aún hay un poco de calor en las emociones que genera pensar en todo lo vivido junto a usted. Pero si pierdo eso, si una mañana despierto incapaz de evocar su mirada amorosa, si un día quiero contar una de sus historias a mis hijos y no la encuentro, entonces será como perderla dos veces, y no sé si podría soportarlo.

Quédese aquí bolita, quédese en mi corazón y en mi memoria. Quédese para siempre. No sé me vaya ni un poquito, quédese completita, con todos los matices que su hermosa existencia dejo en mi. No quiero perder ni un cachito de mis momentos junto a usted, ni un pedacito minúsculo.

No la olvido bolita.
No la olvido.
Y pelearé con mis cansadas neuronas para no olvidarla jamás.


sábado, 27 de noviembre de 2021

Carry You Home

 ♫♪


As strong as you were, tender you go
I'm watching you breathing for the last time
A song for your heart, but when it is quiet
I know what it means and I'll carry you home

♫♪





sábado, 12 de junio de 2021

Carta No. 11



Tanto sin venir aquí a escribirle bolita.
No crea que por qué ya me olvide de usted.

Más bien es por qué creo que ya le dije lo más importante: la extraño! La quiero!! Y ni en un millón de vidas termino de darle las gracias!

Me siento tan vacía bolita, si corrieran otros tiempos seguro vendría aquí a diario a contarle mil cosas, algunas interesantes y otras tal vez no tanto, pero seguro el estado de euforia y asombro en el que solía vivir me hubiese traído hasta aquí a cada rato.
Pero ya no bolita. Me he vuelto monotematica y gris... Casi siempre agotada en todos los sentidos y por estos días con un barrigón que me trae lenta y achacosa y que anuncia la próxima llegada de Azul, una bisnieta más en su linaje. 
Ando combatiendo monstruos bolita, uno grande que desde hace un par de años me tiene el corazón echo nudo por qué atenta contra lo que más amo, le hace daño a uno de esos pedacitos de cielo que Dios me ha dado y hay que darle batalla cada día, sin tregua ni descanso, no hay cese en declararle la guerra a esa quimera que me lo quiere robar y es extenuante.
Últimamente pienso mucho en usted... Y en Jez... Para mí representan las raíces más profundas de mi corazón, lo más icónico de mis afectos de siempre, ustedes están ahí en todos mis recuerdos, siento que ustedes y unas poquititas personas más son las únicas que me conocen de verdad y las únicas que me quieren por esa misma razón, por qué saben quién soy... 
Aunque ya no soy la que soy bolita... Y tal vez entre tanto enredo eso es lo que quiero decir: que no solo los extraño a ustedes, también me extraño a mi... Un montón! 
Extraño la vida sencilla, la que no pesa tanto, la que fluía sin tanto esfuerzo, sin tanto drama. Esa en la que había espacio para historias que no perdían encanto por más que se repitieran una y otra vez, de comidas que sabían a hogar solo por qué llevaban amor para dar y repartir a manos llenas, de tiempo y espacio para mirar a los ojos y platicar, extraño a mi hermano contándome cosas con una emoción tal que resultaba contagiosa, la extraño a usted dándome paz tan solo con su mirada. Extraño sentir que todo está bien, que estoy a salvo, que puedo confiar. 

Mi mente se regresa más de tres décadas atrás. Vuelvo a ser niña, vuelvo a sentir una infinita necesidad de proteger a mi hermano aunque yo era la pequeña y el no necesitaba protección, vuelvo a acurrucarme en su regazo calentito y perfumado... Vuelvo a sus canciones y sus dichos, a su amor infinito, a sus caricias y su paz. Y mientras me dura el viaje, vuelvo a ser feliz! Gracias también por eso, por qué sigue viva, alumbrando y dando amor aquí en mi memoria, eterna e inmortal en mis recuerdos.


La quiero.
Siempre. 
No lo olvide.



                     

sábado, 17 de octubre de 2020

Carta No. 10

 La extraño bolita!

La extraño mucho!


No suelo ser débil, o al menos no suelo demostrarlo, no suelo sentirme vulnerable, no suelo necesitar, estoy mas acostumbrada a dar que a recibir, de hecho cuando se da el caso me incomoda recibir, no es algo que este en mi manual de conducta.

Pero hay días... días en los que hay dolor, en los que las fuerzas fallan, en los que la debilidad se vuelve imposible de ocultar y me desmorono mi viejita y me doy cuenta de lo sola que estoy, de lo desamparada que estoy, desde que usted dejo de estar.

Solo usted.

Solo a usted le importaba.

Usted es la única persona que me ha cuidado con amor en las horas flacas. ¡La única! Sin tedio, sin interés fingido, sin prisa, sin desgano.

La única persona que ante mi enfermedad o mi tristeza paraba el mundo solo para estar conmigo y cuidarme con amor infinito.

Usted fue mi madre.

Usted fue siempre mi consuelo seguro.

Usted es la única persona a la que creo que realmente le he importado en el mundo.


Y hay días... días así, días como hoy, en que siento el peso de su ausencia como una lapida que me aplasta, que me recuerda lo huérfana de afecto que me he quedado desde que usted se fue.


La extraño tanto mi viejita!

Extraño el cariño incondicional, seguro, inalterable que usted solía representar.

Extraño la aceptación total que solo en usted encontré.

Extraño realmente existir para otro ser humano.


Hasta donde este bolita, de nuevo mil gracias por tanto, por que con nada se paga tanto amor de a de veras.


martes, 9 de junio de 2020

Libre





La muerte llegó, seduciendo tu encanto
Envolviendo tu manto
La muerte llegó, seduciendo tu encanto
Y te fuiste pa'l campo


Libre serás para siempre, para siempre
Mariposa morada entre bambú


Rocío de todos los campos
Libre serás


Rocío de todos los campos
Libre serás


Rocío de todos los campos
Libre serás


Rocío de todos los campos
Libre serás, libre serás







viernes, 15 de noviembre de 2019

Fragmentos


“¿Has ido a esconderte bajo una piedra, en una fuente de tartas, en un recién nacido, en una tela, en un huevo, en un bordado? ¿Y qué puedes decirme ahora que siempre es de noche?”

“Dime, ¿te sientes mejor? Dime, ¿es ligero como una burbuja eso de dejar sin más tu cuerpo ahí, igual que una prenda estropeada que ya no puedes ponerte? (...) ¿Qué haremos ahora que siempre es de noche para ti? ¿Qué significa la vida sin ti? ¿Qué te sucede a ti allá arriba? ¿Nada? ¿El vacío? ¿La noche, cosas del cielo, el consuelo?”

“Los relojes siguen desgranando los segundos como si nada.”


“El único modo de matar a la muerte es seguir vivo.”

“Me gustan los libros que caben en los bolsillos, que se pueden acarrear, amar, prestar, doblar una esquina, dar, volver a comprar para leer los fragmentos preferidos (...) saborear las palabras igual que si metieras el dedo en una salsa, y respirar el olor del papel totalmente nuevo o completamente viejo, y oler la cola que une las páginas.”

“No me queda sangre, tengo noche en las venas, negra y helada."

“Utiliza la sombra, lee, sueña, descansa, diviértete, aunque eso te parezca tan imposible como el día en que trataste de hacer el primer acorde de guitarra. Todo te parecerá ridículo, pero no abandones nada. ¡No cedas nada a la desesperación! Usa tus sueños. ¡Y si están rotos, pégalos! ¡Frótalos con tu sombra mágica, ya verás, amigo! Un sueño roto bien pegado puede volverse aún más bello y sólido. Hasta el punto de hacer añicos los límites de lo real. (...) ¡Ama las cosas! ¡Estás vivo! Y si te sientes muerto de tristeza, es normal, asúmelo. Sin embargo, no te dejes llevar, vamos… ¡Reivindícame un poco ese corazón!”

“¡Aprenderás a masticar los cataclismos, pequeño, y te los tragarás! (...) ¡los cataclismos son difíciles de tragar, pero resultan muy buenos para la salud y hacen crecer!”

“Arranco las estrellas como se cogen las cerezas, sin tomarme la molestia de quitarles el rabillo. Las horneo en la garganta. (...) también me meto algunas estrellas rotas en el bolsillo para llevármelas a casa. Esta noche, necesito la luna, ¡mínimo la luna! (...) ¡Esta noche la luna caerá en mi mochila!”

“He arrancado unas cuantas estrellas y unos trozos de luna, quería dejárselos.”

“Los fantasmas están hechos de aliento, de auténticos trocitos de viento, pueden inhalar una cantidad increíble de niebla con una sola inspiración.”

“Trepo los estratos plateados de ese cielo lechoso y hago slalom entre las estrellas negras. Mil albas blancas se alzan sobre mis hombros, salto de la noche al día, de la sombra a la luz.”

“¡Vuelo hacia ti! Tejo como una araña celeste el hilo que une los sueños y la realidad, y en la tela embarco la esperanza absoluta.”

“Ya es hora de que te reconcilies de nuevo con la vida.”

La Alargada Sombra del Amor
Mathias Malzieu
https://youtu.be/g_3OvrYFPUo

miércoles, 30 de enero de 2019

Carta No. 9

La recuerdo enfriando mi comida cuando yo era una niña, pasando no se que bebida caliente de un vaso a otro para que el calor se disipara más rápido.
Recuerdo con nitidez como transcurrían los días cuando éramos niños y estábamos bajo su cuidado, era una vida serena, sencilla, libre y feliz! 
La recuerdo sosteniendo mi mano por debajo de la mesa ante uno de los feroces ataques de furia de mi madre.
La recuerdo acariciando mi cabello mientras yo estaba recostada con la cabeza sobre sus piernas llorando por no se que cosa... 
La recuerdo despertandome con un vaso de atole calentito en una fría mañana.
La recuerdo de mil formas, en lo cotidiano, siempre diciendo "te quiero" sin palabras, con cada pequeña acción.

No consigo comprender como jamás perdió la paciencia, fueron años bolita y no recuerdo un solo regaño, un solo grito, ni si quiera uno..... busco y busco en mis memorias y no puedo encontrar una sola ocasión en la que usted me haya herido, ni si quiera un poco, ningún gesto, ninguna palabra, nada! solo encuentro amor, miradas llenas de orgullo, historias preciosas y mimos como para llenar unos cuantos universos... solo eso encuentro, por montones, en cada etapa de mi vida, cuando estuvo muy cerca y cuando visitarle era mi escape favorito de este mundo que nunca he conseguido entender.

Tal vez con mis nietos yo también lo logre. Me encantaría llegar a ser para alguien el refugio seguro, la paz infinita y el abrazo incondicional que usted fue para mi.

No me pida que no llore como loca cuando su recuerdo se hace presente, no me pida que no me ahogue mientras escribo esto, no espere que ese hueco gigantesco que dejo en mi no duela, no pretenda que no me sienta rota, incompleta e impotente ante una ausencia como la suya... por que ya son muchos días sin verla, por que ya no esta y sí que duele, mucho!! Y cuando pienso en que no la veré nunca mas, al menos en esta historia, se  me encoge el alma y se me ensombrece el panorama.
Solo mis tres grandes anclas me sacan de este trance y hacen que la vida vuelva a valer la pena. 

Y he de confesar que aun sin certezas, también estoy algo preocupada por usted.
Donde anda?
Me han contado sobre un mas allá donde todo puede ser miel sobre hojuelas o donde todo puede ser violento y hostil, de verdad espero que este en el lado amable del camino.
Cuídese mi bonita!

Yo le dejo esta carta virtual y mi gratitud eterna... 
Ojala que al menos la energía cargada de amor detrás de este acto le llegue hasta donde este.
La quiero!
Mucho!

viernes, 12 de octubre de 2018

Carta No. 8

Anoche la soñé.
Usted cayó en un pozo y yo no pude sacarla de ahí por mas que lo intenté.
Se me hundió bolita, se me fue por ese agujero húmedo, frío, oscuro, infinito.....
Desperté llorando con la sensación de impotencia pegada a la piel y el corazón adolorido.


Esto de su ausencia comienza a tornarse doloroso.
Comienza a ser real.
Los meses sin verla empiezan a acumularse y la certeza de que usted no vuelve me golpea sin piedad..... gélida, dura, insensible.

Empiezo a imaginar como debió ser.
Recuerdo tantas cosas.
La recuerdo llorando, desbaratada cuando nos alejaron de usted... nos amaba, nos amó con toda el alma.
Recuerdo sus detalles llenos de complicidad, llenos de amor, amor del grande, de ese que yo siento por mis hijos, de ese que no conoce limites, de ese que es el mas puro, el mas cierto, el mas incondicional. Ese amor que yo extraño tanto, por que solo en usted lo encontré.

No me cabe en la vida su ausencia bolita.
El trato era que no se me fuera nunca, que se quedara a ver crecer a mis hijos, a acompañarme siempre...
De verdad espero que haya mañana, de verdad espero encontrarme con usted y poder decirle Gracias!!! Infinitas gracias!! por tanto!!

Siempre lo supe, pero hoy lo entiendo con todas sus dimensiones, todo lo que usted significo, todo lo que nos dio, todo lo que implico su vida en nuestras vidas.

De verdad Gracias!!! Muchas gracias!!!