sábado, 7 de diciembre de 2024

Carta No 15

¡Ay bolita!

Que ganas de sentarme a llorar acurrucada junto a usted.
Llorar largo y profundo, llorar sin freno, sin luchar por aguantarme, sin apurar el llanto.
Que falta me hace llorar hasta quedarme dormida. Hasta olvidarlo todo.

Esto es feo bolita.
Esto me asusta.
Esto es nuevo para mí.


Estoy muy cansada.
Del cuerpo.
Pero más del alma.

Perdí la ilusión personal por vivir.
Aqui sigo.
Parece que existo.
Me pongo de pie cada día.
No me rindo.
Únicamente y exclusivamente por mis hijos.

Siento la enorme responsabilidad de dejarlos a salvo.
Solo para eso sigo aquí.
Solo eso me impulsa a seguir respirando.

El día que ellos vuelen.
El día que ellos caminen sin necesitarme,
Yo deseo profundamente irme de aquí.
Y descansar.
De verdad estoy muy cansada.

Aún falta mucho para eso y yo solo pido aguantar hasta ese momento.

Ya no quiero seguir bolita.
Si ellos no estuvieran yo ya no estaría aquí.
Me quedé vacía.
Me he traicionado tanto, tantas veces.
Me he sorprendido tolerando cosas que duelen, una y otra vez, por elección propia, que ya ni me reconozco.

No sé quién soy. Ya no lo sé.
Soy incapaz de sentir ilusión, gusto por cualquier otra cosa que no sean mis hijos.
Ya no quiero nada
Ya no sueño con nada
Ya no tengo ganas de luchar por nada más.

Me cuesta tanto ponerme de pie cada día.
Tengo tanta necesidad de llorar, de estar en silencio, quieta e inmóvil hasta extinguirme sin aspavientos ni ceremonias.

Yo que alguna vez estuve enamorada de la vida.
Yo que alguna vez tuve sueños y ganas inmensas de ver y sentir y conocer tantas cosas. Me he convertido en un cascarón hueco, que solo sabe ser mamá.... Bueno y ni eso me sale del todo bien.

Pesa mucho bolita.
La vida me pesa mucho.
Tal vez no por qué sea pesada, si no por qué yo ya no tengo fuerzas.
Ya no quiero.

Se me desordenaron los momentos, se me olvidaron las historias, las canciones se desafinaron y ahora solo rechinan con desagrado, se me extinguieron los atardeceres, se me seco el mar, las letras se me desdibujaron, el cuerpo me engordo, la mirada se fundió, las personas que amo ya no están, incluso las que siguen a mi lado, la vida se torno corta pero repetitiva y pa acabarla de joder hasta el olfato se me fue.

Ya no estoy bolita.
Ya no existo.
Ya no queda nada, más que ruinas que luchan por no acabar de desmoronarse para poder seguir medio sosteniendo lo único que me sigue importando.

Espero que que a usted le vaya mejor.
Espero que usted esté feliz. 
Espero que usted esté a salvo.


Donde quiera que esté su alma, le deseo lo mejor bolita.

Le deseo paz.
Le deseo luz.
Le deseo amor.
Le deseo ilusión.
Le deseo inspiración.








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